¿Deseas hacer crecer tu negocio? Pero ¿no tienes suficiente liquidez? No basta con tener una idea, además, necesitas tiempo y recursos económicos para financiar la expansión de tu negocio y así cumplir con las metas que tienes en mente. Existen varias alternativas en el mercado financiero según el monto y el plazo a financiar. Lo importante es encontrar las mejores condiciones que se acomoden a tus necesidades de financiamiento y posibilidades de pago; a continuación te compartimos algunas.

¿Cuáles son tus planes?

Primero, es necesario tener un plan sobre lo que se hará con el dinero. ¿En qué lo usarás? ¿Cómo impactará tu negocio? ¿Cuándo crees que verás el retorno? ¿En cuánto aumentarán tus ingresos? Hacerte estas preguntas te servirá para ver si realmente el dinero será invertido en algo que además de expandir tu negocio, te sirva para incrementar las ventas o mantener tu negocio a flote.

¿Cuáles son tus necesidades de dinero?

Segundo, hay que entender cuáles son tus necesidades de financiamiento, si son de corto plazo o de largo plazo. Esto dependerá del uso que darás al dinero y los planes de expansión que tienes. Por ejemplo, si tu meta es ampliar tu planta de producción, seguramente necesitarás un préstamo a mediano o largo plazo; así tendrás tiempo para pagar este proyecto de mayor envergadura. Pero si quieres aprovechar una campaña de descuentos de tu proveedor de insumos que finaliza en 20 días, el préstamo que más calzará sería uno de corto plazo.

Financiamiento a corto plazo:

Su función es la de entregar una liquidez casi inmediata a las operaciones de la pequeña o mediana empresa. Ya que, se realiza en un periodo corto, con el fin de obtener beneficios en poco tiempo. Al mismo tiempo estos beneficios ayudarán a pagar la deuda de manera rápida en un corto plazo.

A continuación te detallamos algunas opciones de financiamiento a corto plazo:

– Línea de capital de trabajo: Se ofrece tanto a personas naturales como jurídicas, de micro y pequeña empresa, para la adquisición de maquinaria o equipo para sus

negocios.Por lo general sus plazos de pago son de 30 y 60 días, y son ideales para las empresas que trabajan con capital de trabajo negativo.

  • Factoring: Es una operación que ofrecen las entidades financieras para brindar liquidez. Se realiza con la negociación de la venta de las facturas por cobrar. Hoy en día existen muchas entidades financieras tradicionales y fintechs que ofrecen esta solución.
  • Descuento de pagarés: Es una transacción similar al factoring que permite al beneficiario del pagaré cobrar antes de la fecha de vencimiento. El objetivo es negociar con entidades financieras para obtener liquidez inmediata.
  • Negociación con proveedores: Esta es una gran opción que muchas veces no tiene una tasa de interés alta. Va relacionado en forma directa al pago de productos (insumos), en fechas establecidas. Puedes optar por descuento por pago anticipado, o negociar plazos de pagos diferidos a 30, 60 y 90 días. Tus proveedores pueden ser tus mejores aliados para financiar la expansión de tu negocio.Algunas de estas opciones serán más complicadas de obtener porque necesitan una previa evaluación por parte de las entidades financieras. Evaluarán la solidez de tu negocio y te solicitarán documentación que demuestre las ventas y utilidades.

Financiamiento a mediano y largo plazo:

En general, lo requieren las empresas que programan una proyección de inversión a mediano y largo plazo, es decir, mayor a un año, y que además necesitan montos de financiamiento más grandes.

  • Préstamo con garantía hipotecaria: Esta es una buena opción si planeas pagar la deuda en tres, cuatro o más años. Este préstamo dando tu casa o inmueble en garantía te da la ventaja de acceder a plazos de pago más largos, tasas de interés más bajas y mayores montos. Beneficios que difícilmente podrías conseguir con las opciones de financiamiento a corto plazo.

Este tipo de préstamo lo ofrecen la banca tradicional, las fintechs y personas individuales. No basta con dar un inmueble en garantía, también se evalúan tus ingresos y capacidad de pago.

Sin importar el tipo de préstamo que elijas para financiar la expansión de tu negocio, lo importante es que tengas claridad sobre todas las condiciones pactadas dentro del contrato del préstamo: tasa de interés, cuota, monto, plazo, intereses moratorios, penalidades, etc.

Además, es ideal poder cotizar distintas opciones. No te quedes con la primera opción que veas. Así podrás tomar decisiones informadas y obtendrás el mejor beneficio para tu negocio.